¿Qué hacer en caso de un terremoto?

¿Qué hacer en caso de un terremoto?

Antes de un temblor

  • Asegúrese que su familia entera sepa como apagar los servicios de gas, agua y electricidad en caso de una emergencia. Cada miembro de la familia debe saber cuáles son los lugares más seguros de cada habitación; como por ejemplo, debajo de una mesa o por debajo del arco de una puerta. Identifiquen las áreas más peligrosas de cada cuarto, como las ventanas, libreros y muebles que se puedan caer y causar heridas.
  • Revise que su casa esté adherida propiamente a los cimientos. Ocurre un daño extensivo cuando las casas se salen de los cimientos durante un terremoto. Un contratista puede asesorarle sobre esto y recomendar, si es necesario, reesforzar las paredes de la casa.
  • Cerciórese de que los calentadores de agua y otros aparatos de gas estén fijados a la pared o piso.
  • Ponga los artículos frágiles o los más pesados en las repisas inferiores.
  • Revise el techo y los cimientos para detectar si existen rajaduras profundas. Haga las reparaciones preventivas necesarias y si hay señales de defectos en la estructura.
  • Haga un inventario de sus pertenencias y guárdelo en un lugar fuera de su propiedad. Si sus cosas se dañan, esta lista le ayudará a la hora de hacer un reclamo.

 

Después de un terremoto

  • Primero, asegúrese de que ningún miembro de su familia haya sufrido lesiones. De ser positivo, comience por aplicar primeros auxilios.
  • Prepárese mentalmente para los ataques nerviosos que normalmente ocurren después de un terremoto.
  • Aléjese de las zonas de la costa, para evitar el peligro de un tsunami (enormes olas marinas producidas por movimientos sísmicos).
  • Revise si hay fugas de agua, gas o electricidad. Si nota que hay olor a gas, abra las ventanas y cierre la llave principal. No prenda las luces ni algún aparato eléctrico hasta que el olor se haya ido, ya que una chispa podría encender el gas. Si los cables eléctricos han sufrido roturas y hacen cortocircuito, desconecte la electricidad.
  • Recoja cualquier líquido inflamable que esté dentro de la estructura de la casa.
  • Asegúrese de revisar que las tuberías de desagüe estén intactas y funcionando antes de utilizar el inodoro.
  • Revise la chimenea para ver si hay rajaduras.
  • Notifique a su agente de seguro o al representante de su compañía de seguros lo más pronto posible si ha abandonado la propiedad, para que pueda contactarle.
  • Tome notas y fotos de su propiedad. Utilice las fotos y el inventario para ayudar a su agente de seguros y al ajustador de seguros a calcular los daños.
  • No se apresure en firmar contratos de reparaciones. Negocie con contratistas de buena reputación. Si no está seguro de la calidad del contratista, contacte a su ajustador de reclamos y consulte al Better Business Bureau o la Cámara de comercio (Chamber of Comerce) para obtener referencias. Asegúrese de que el contratista con el que haga negocios tenga experiencia en trabajos de reparación y no sólo en nuevas construcciones. Cerciórese de entender los términos de pago, y si le queda alguna duda, consulte a su agente de seguro o ajustador antes de firmar cualquier contrato.