Demandas por mordidas: Dueños irresponsables de perros ponen en peligro al prójimo y a su propia estabilidad financiera

INSURANCE INFORMATION INSTITUTE
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NEW YORK, 13 de mayo de 2011 – Las mordidas de perros significan más de una tercera parte de los reclamos a las aseguradoras por daños de responsabilidad civil que se pagaron en 2010, costando cerca de $413 millones, según indicó el Insurance Information Institute (I.I.I.). 

Un análisis realizado por el I.I.I. de los datos recopilados de seguros de propietarios de vivienda (homeowners insurance) muestra que el costo promedio de un reclamo por mordida de un perro en 2010 era de $26.166, lo que significa un aumento del 5,3% del costo promedio en 2009 de $24.840. De hecho, entre 2003 y 2010, el costo promedio de estos reclamos aumentó un 37%. La cantidad de los reclamos sin embargo, ha disminuido un 4,9% de 16.586 reclamaciones en 2009 hasta 15.770 reclamaciones presentadas en 2010. El costo total de las reclamaciones ha permanecido casi sin variación entre 2009 y 2010, con una pequeña diferencia de un incremento del 0,15%. La baja en el número de reclamos se encuentra en balance con el aumento en el costo promedio de los mismos. 

NÚMERO Y COSTO PROMEDIO DE LOS RECLAMOS POR MORDIDAS DE PERROS

ENTRE 2003 Y 2010

 

 

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Variación % entre 2009-2010

Variación % entre 2003-2010

Valor total de los  reclamos  ($ millones)

$324,20

$319,00

$321,10

$322,30

$356,20

$387,20

$412,00

$412,60

0,15%

127,30%

Número de reclamos

16.919

15.630

14.295

14.661

14.531

15.823

16.586

15.770

-4,92%

-6,79%

Costo promedio por reclamo

$19.162

$20.406

$22.464

$21.987

$24.511

$24.461

$24.840

$26.166

5,34%

36,55%

 Fuente: Insurance Information Institute.

“El aumento en el costo promedio de las reclamaciones durante los pasados ocho años (2003-2010) puede atribuirse al incremento de los costos médicos así como a la cantidad resultante de las adjudicaciones de la corte después de desembolsarse los pagos que la corte determinó a los demandados pagar a sus demandantes por orden de la corte, los que han aumentado sustancialmente por encima de la medida de inflación regular de los años recientes”, dijo Elianne E. González, portavoz del I.I.I. 

Un informe de diciembre de 2010 de la Agencia para la Investigación de la Calidad de Servicios de Salud (Agency for Healthcare Research and Quality), indica que la cantidad de estadounidenses hospitalizados debido a mordidas de perros se ha incrementado un 100% en los pasados 15 años. En 2008,  cerca de 9.500 personas sufrieron mordidas de perros serias, comparado con unas 5.100 en 1993.

El incremento es mucho mayor que el atribuible al crecimiento de la población o del aumento de dueños de perros, que apenas se incrementó en ese mismo período de tiempo. Los expertos no atinan a explicar el aumento. Los niños menores de 5 años y las personas mayores de 65 son las edades más propensas a verse hospitalizados por la mordedura de un perro. Cerca del 50% de esos hospitalizados requieren de tratamiento para la piel así como tratamientos contra infecciones en la piel y más de la mitad de ellos recibieron trasplantes de piel y procedimientos especiales para las infecciones de las heridas que cuestan en promedio unos $18.200 por paciente.

La responsabilidad civil del propietario de perros

Hay tres tipos de leyes que pueden imponer responsabilidad civil sobre el propietario de una mascota:
  • El estatuto de mordidas de perros: En el que el dueño del perro es automáticamente responsable por los daños y heridas que el animal cause, aún si este no ha sido provocado.
  • Regla basada en una mordida: En algunos estados, el propietario de un perro no puede ser hallado responsable por los daños causados por la primera mordida del animal. Pero si el animal se ha mostrado peligroso, como sería mordiendo o mostrándose propenso a un comportamiento agresivo, el dueño puede ser encontrado responsable. Sin embargo muchos estados ya no consideran esta regla válida y aplican la regla de encontrar a los dueños responsables de las acciones de sus mascotas, no importa que nunca hayan mordido a nadie anteriormente.
  • Basada en las leyes de negligencia: En este caso el dueño del animal será encontrado responsable legalmente si los daños causados por la mascota son resultado de negligencia o descuido irrazonable por parte del dueño en controlar a su perro.
En la mayoría de los estados, el propietario de un perro no es responsable de los intrusos que entren en la propiedad sin permiso y se vean heridos por el perro. El propietario de un perro que es encontrado responsable de las heridas causadas por su mascota pudiera tener que reintegrar a la persona herida los gastos incurridos por concepto de las lesiones, como serían gastos médicos, perdida de sueldo o salario debido a los daños experimentados, sufrimiento y daños adicionales así como por pérdidas a la propiedad personal.
 
“Si bien muchas personas adquieren un perro como guardián de su vivienda, las cerraduras reforzadas y los sistemas de seguridad resultan mucho mejor para proteger la casa, y además estos a menudo pueden significar algún descuento en sus pólizas de seguros”, indicó González.

Cómo protegerse a usted y sus activos

Las pólizas de seguros de los propietarios de viviendas y las de los inquilinos típicamente tienen cobertura de responsabilidad civil en caso de mordidas de perros. La mayoría proveen de límites de $100 mil y hasta $300 mil de cobertura de responsabilidad civil. Si hay un reclamo por mordedura y ésta excede el límite de la cobertura, el propietario del perro será personalmente responsable por la diferencia de los daños por encima de la cobertura del seguro, incluyendo los gastos legales. Los propietarios de viviendas por lo general pueden obtener cobertura sin determinar culpabilidad por montos entre mil y cinco mil dólares.

La mayoría de las compañías de seguro aseguran las propiedades que tienen perros, sin embargo, una vez se sabe que el perro ha mordido a alguien, la aseguradora puede exigir un cargo adicional a la prima anual del seguro o excluir al perro de la cobertura. Algunas aseguradoras pudieran exigir al propietario del animal que firmen un documento en el que excluyen la cobertura en caso de que el animal muerda a alguien y otras aseguradoras incluirán al animal en la cobertura siempre que el dueño lleve al perro a clases en las que se le aplique modificación del comportamiento para evitar que vuelva a morder.
 
Una sola demanda, aún si se gana, puede terminar costando cientos de miles de dólares. Y cuantos más activos tiene una persona, más riesgo potencial ésta puede sufrir. La cobertura de responsabilidad civil de una persona a través de una póliza estándar de seguro de propietarios de vivienda o de su auto, simplemente puede no ser suficiente. Por lo mismo, el I.I.I. recomienda que se adquiera una póliza de seguro de responsabilidad civil adicional. Estas pólizas se conocen también como seguros paraguas (umbrella insurance) y protege al asegurado de responsabilidad civil – como sería la mordedura del perro – que pudiera impactar sustancialmente una gran parte de sus activos.
 
La cantidad de seguros paraguas usualmente va de un millón a 10 millones de dólares y cubre un amplio rango de tipos de responsabilidad civil. La mayoría de las empresas aseguradoras exigen un mínimo de cobertura de seguros de responsabilidad civil ya existente en su seguro de vivienda (de $300 mil) o de auto (al menos de unos $250 mil). Si es dueño de un bote, también debe obtener un mínimo de responsabilidad civil en el seguro de su bote con el mínimo de la cobertura de seguros de responsabilidad especificado. El primer millón de cobertura de responsabilidad civil adicional puede costarle entre $150 y $300 anuales, el segundo millón unos $75 y así sucesivamente en incrementos de un millón de dólares por otros $50 al año.
 
Otra forma de protegerse es evitando que su mascota muerda a alguien. Los perros más peligrosos son aquellos que son maltratados por los humanos, reciben un mal entrenamiento, sus dueños son irresponsables, son resultado de mezclas de razas sin criterio, abusados, o simplemente abandonados.
 
Entre el 15 y el 21 de mayo de este año se celebra la “Semana Nacional de prevención de las mordeduras de perro” que en inglés se le conoce como National Dog Bite Prevention Week®. . Se trata de u evento anual nacional  destinado a proveer a los consumidores con la información necesaria para ser un propietario de perros responsable y dar a conocer detalles de este problema de salud pública. Las organizaciones conformadas por el Insurance Information Institute, la oficina de correos o United States Postal Service, la Academia Americana de Pediatras-AAP (American Academy of Pediatrics), la Asociación Americana de Medicina Veterinaria-AVMA (American Veterinary Medical Association) y la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos-ASPS (American Society of Plastic Surgeons), han unido esfuerzos para ayudar a educar al público sobre cómo prevenir las mordeduras de animales y específicamente de perros.  
 
Para reducir las posibilidades de que su perro muerda a alguien, sigas las recomendaciones del CDC:
  • Consulte a un profesional (por ejemplo, un veterinario o un especialista en comportamiento de animales o un criador responsable) para conocer más sobre qué raza de animales son más adecuados para su familia y vecindario.
  • Pase tiempo con el animal antes de comprarlo o adoptarlo. Tenga cuidado cuando traiga un animal nuevo a su casa, especialmente si hay niños pequeños o bebés en la casa. Aquellos animales que tengan historial de agresividad no deben estar en contacto con familias con niños.
  • Esté atento a muestras de que un niño tiene miedo o incomodidad ante un animal y, de ser así, atrase su deseo de adquirir un perro. Nunca deje a los niños pequeños o los bebés solos con ningún perro.
  • Prefiera animales castrados o esterilizados; los estudios demuestran que los que no lo son, resultan hasta tres veces más propensos a morder que los que han sido tratados.
  • Socialice con su perro de modo que conozca cómo se espera que actúe en compañía de otros animales y personas.
  • Evite que los niños molesten al perro cuando esté comiendo o durmiendo.
  • Comparta juegos que no sean agresivos con su perro, como lanzar una pelota y hacer que la traiga de regreso. Evite jugar rudo o jalando algo que tenga en la boca, ya que pudiera incentivar reacciones inapropiadas en el animal.
  • Evite exponer a su animal a situaciones nuevas en las que no sabe cómo puede reaccionar o no sabe cuál será la respuesta de este.
  • Nunca trate de tocar un perro extraño y evite contacto directo con los ojos de un animal que aparente peligroso o dispuesto a atacar.
  • Busque ayuda de personas profesionales como un veterinario, expertos en comportamiento de animales o criadores de perros reconocidos si nota que su animal desarrolla comportamientos agresivos, peligrosos o indeseables.
“La mayoría de los perros son amigables y un miembro querido de la familia”, agregó González. “Pero inclusive aquellos animales que normalmente son dóciles, pueden morder, especialmente cuando se ven atemorizados o están protegiendo a sus cachorros, a sus dueños o a su comida. La responsabilidad final de entrenar y controlar adecuadamente a un perro, es únicamente de su propietario”.

 

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